Dos años ya…se dice rápido y se sobrelleva muy, muy lentamente.

Pero bueno… Aquí estamos todavía. Hemos sobrevivido pero es duro. Es muy duro observar como el miedo se ha instalado ya en mucha gente. Muchos son, mayoría, los que le han abierto sus puertas de par en par, los que lo han acogido con la dedicación con la que antaño se acogía en los hogares agradecidos tan solo al más especial de los huéspedes. Lo han alimentado y mimado con esmero día a día. Se han convertido en anfitriones del invitado más celoso y desagradecido, uno que se instala rápido y se enseñorea. El peor de los ocupas. Y resulta muy complicado discernir quien es huesped y quien anfitrión. La «Invasión de los Ultracuerpos» ya consumada.

Estamos en tiempo en que hay que volver a explicar cierta aritmética básica de la vida: El miedo es lo opuesto al amor. El amor es vida y el miedo es un camino seguro a la muerte pues, lo pongas como lo pongas, no es otra cosa que muerte en vida. Y así, vivimos en un mundo que roba a los niños su tiempo precioso pretendiendo que, con ello, vamos a conseguir que nuestros ancianos escapen de aquello que es inevitable. Como si tal transvase de tiempo fuera posible. Nuestra ignorancia es de tal calibre que nos pensamos que el tiempo, como si de un líquido que nos pertenece se tratara, pueda ser transportado de un contenedor a otro. Y encima lo hacemos aislando a los unos de los otros, haciendo que se teman mutuamente y robandoles simultaneamente aquello que legítimamente les corresponde. «Vivimos de prestado» decía alguien, Pues muchos pueden ya decir que «viven de robado».Y tenemos la desfachatez de llamarle solidaridad. Nuestra propia forma sofisticada y sorda de sacrificio ritual y magia negra. ¿Acaso no somos asquerosamente cínicos y ruines cuando hablamos de proteger nuestro planeta para las generaciones venideras?. Y mientras, nos y les inoculamos el miedo a VIVIR, asegurandonos tambien de que quede contaminado todo aquel que se nos acerque. ¿En que tipo de yonkis nos hemos convertido?. ¿Para que tipo de zombies estamos preservando nada?. Los punkies tenían razón cuando decían «No Future» pero no pre-vieron el formato de nihilismo rosa.

Volviendo a las clases. De momento, tal y como anda el patio, nada más puede funcionar un grupo. Espero que el paso de los próximos meses permita volver a poner en marcha otros horarios para ampliar la oferta. Si se pasa el miedo… porque el coco nos lo van a estar sacando a pasear constantemente en estos tiempos que nos vienen ya.

Si perteneces a esa minoria que ha sobrevivido. Si vives en este «paraje incomparable de la bahia de Txingudi» y lo del Taiji Quan y lo del Qi Gong (taichi y chikun para los amigos) te llama, lo tienes cerca y fácil. Ponte en contacto conmigo.